El yacimiento arqueológico
denominado Tolmo de Minateda e es un espectacular peñasco que, a modo de
mojón, se alza sobre un terreno llano y desde cuya cima es posible controlar
un importante cruce de caminos; una estratégica situación entre Albacete,
Murcia y Alicante lo convirtió, ya en la prehistoria, en un relevante
asentamiento, ocupado de forma continuada a lo largo de los siglos, lo que
ha propiciado que se convierta en el punto de referencia para el estudio de
la arqueología del área circundante.
Este cerro, que tiene una
superficie de 10 Ha. de extensión, en su parte superior está amesetado, lo
que, unido a su privilegiada ubicación, facilitó que fuera elegido como
asentamiento por diferentes grupos humanos en el transcurso de la historia,
los cuales nos legaron la necrópolis, sistemas defensivos, casas y edificios
importantes que abarcan una cronología muy amplia: desde la Edad del Bronce
hasta el siglo X d.C. Las investigaciones comenzaron en este conjunto
arqueológico en el año 1.988.
La zona amesetada coincide
con los límites de la trama urbana a la que se accede por el lado oeste,
denominado El Reguerón. Este lugar es el único punto donde el terreno
permite una penetración fácil porque es una depresión. Es en este área donde
se han construido las sucesivas murallas y puertas de la ciudad.
Hasta la fecha, la
ocupación más antigua que se ha constatado en el cerro pertenece a la Edad
del Bronce, en concreto, un enterramiento en fosa con el cadáver dispuesto
en posición fetal que nos demuestra el interés geográfico que para estos
grupos humanos pudo representar este peñón. El asentamiento pervive en época
ibérica, momento en el que destacan sus monumentos funerarios, a
modo
de túmulos escalonados, así como una estructura de muralla realizada de
mampostería irregular que, por primera vez, se construye en El Reguerón.
Esta defensa del asentamiento nos induce a pensar que estamos ante una
ocupación relevante, con fuertes relaciones con el levante peninsular.
En época romana estas
relaciones se mantienen y la ciudad, la ILUNUM de Ptolomeo, refuerza
la muralla precedente, recubriendo la cara externa de sillares.
Posteriormente experimenta un espectacular desarrollo en la etapa
tardorromana, momento al que pertenecen la mayor parte de la trama urbana y
una compleja estructura defensiva, localizada en El Reguerón y compuesta por
varios elementos: camino, puerta, baluarte y torre, dispuestos en "L", que
llama la atención por el aprovechamiento del espacio y la reutilización de
materiales de etapas anteriores. En la cima del tolmo se disponen en
estructura de habitación y espacios públicos de más interés, donde en la
actualidad se está centrando la investigación.